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SALUD ARTICULAR

Cuarenta años trabajando de pie: lo que nadie me había explicado sobre la rodilla

Antonio, 65 años, albañil jubilado. Tres tandas de infiltraciones, seis meses de fisioterapia y cinco cosas distintas probadas. Esto es lo que entendió cuando por fin alguien se lo explicó entero.

Antonio M., 65 años · Lectura de 5 minutos

Manos apoyadas sobre la rodilla

Las tres de la madrugada

El dolor de las tres de la tarde se aguanta. Te sientas, esperas, sigues.

El de las tres de la madrugada no.

Te despierta la rodilla. Cambias de postura. A los diez minutos, otra vez. Y ahí te quedas, mirando el techo, calculando cuántas horas faltan para que sea una hora decente de levantarse.

Dos años así. Cuarenta años trabajando de pie, primero en obra y luego de encargado, sin quejarme nunca. Y de repente el cuerpo decidiendo por mí.

Lo que me costó todo esto

Hice la cuenta una noche de esas en que no podía dormir. Más de 4.000 euros en dos años.

  • Tres tandas de infiltraciones. Las primeras, tres meses buenos. Las segundas, menos. A la tercera me dijeron que de momento no convenía seguir.
  • Antiinflamatorios durante meses, hasta que dejé de tomarlos.
  • Seis meses de fisioterapia, dos veces por semana. Gané fuerza. El dolor seguía ahí.
  • Una rodillera articulada de las caras. Está en el altillo.
  • Colágeno en polvo, porque me lo recomendó un compañero.

Cuatro mil euros. Dos años. Y seguía despertándome a las tres.

Cuando llevas así el tiempo suficiente, terminas pensando lo mismo que piensa todo el mundo: que esto es lo que hay, y que el que te diga lo contrario te está vendiendo algo.

Y entonces alguien me lo explicó entero

Fue acompañando a mi hermana a una consulta. Allí oí una cosa que a mí, en dos años, nadie me había dicho.

Que «hueso contra hueso» describe una radiografía. No describe el dolor.

Y que hay personas con radiografías parecidas a la mía, o peores, que tienen mucho menos dolor que yo.

No lo sabía. Nadie me lo había contado así.

Lo explicaron de una manera que no se me ha olvidado. Dentro de la articulación hay células que dejaron de funcionar hace años y que no se han ido. Siguen ahí. Y lo que sueltan mantiene la zona irritada de forma continua. Como termitas dentro de una viga: por fuera la madera parece entera y el trabajo se está haciendo por dentro.

Ahí me cayó la venda.

Porque de repente entendí las cinco cosas que había probado. Las pastillas actúan en todo el cuerpo. La fisioterapia trabaja el músculo que rodea la articulación. La rodillera sujeta desde fuera. Cada una hacía su trabajo, y ninguna trabajaba sobre lo que me acababan de describir.

No es que yo no hubiera aguantado bastante. Es que llevaba dos años buscando sin tener el mapa entero.

Y que quede claro: el desgaste que tengo no se deshace, eso me lo dijeron y yo lo he asumido. Pero la irritación que hay alrededor no es lo mismo que el desgaste, y no se comporta igual.

Manos apoyadas sobre la rodilla

Lo que uso ahora

Mi hija estuvo buscando por su cuenta después de aquella conversación y me trajo un bote a casa. Gel de Magnesio Frío™, de RejuvaVida. Cloruro de magnesio, boswellia y árnica, aplicado sobre la piel de la rodilla con un masaje.

Le dije lo que digo siempre: otra crema, no.

Me contestó dos cosas. Que está formulado para aplicarse directamente sobre la articulación, dos veces al día de forma continuada. Y que se paga al recibirlo, con 90 días para devolverlo.

Eso último fue lo que me convenció, para qué nos vamos a engañar. Después de cuatro mil euros, que no me pidieran nada por delante pesaba más que cualquier argumento.

Dos minutos por rodilla, mañana y noche. Lo tengo en la mesilla, porque en el baño se me olvidaría.

Dónde estoy ahora

Duermo. No es que duerma mejor: es que duermo. Dos años despertándome a las tres, y ahora llego a la mañana del tirón.

Por la mañana tardo menos en arrancar, y cuando has trabajado de pie cuarenta años eso lo mides al minuto.

Bajo las escaleras de frente, sin ir buscando la barandilla.

Y he vuelto al bar de siempre. El de la cuesta.

La semana pasada subí a casa de mi hija sin pararme en el rellano. Ella no dijo nada, yo tampoco. Los dos nos dimos cuenta.

Después de cuatro mil euros en cosas que buscaban en otro sitio, esto es lo primero que no he dejado en el altillo.

Manos apoyadas sobre la rodilla

Tres cosas que haría distinto

  • La constancia gana a la cantidad. Dos minutos todos los días valen más que media hora el día que ya no puedes más.
  • Moverse poco, pero todos los días. Un paseo corto diario me sienta mejor que una caminata larga el domingo.
  • Pregunta siempre a tu médico. Si el dolor cambia, aparece de golpe o va con hinchazón, eso se mira. Esto es una ayuda para el día a día, no una decisión médica

Lo que le diría al que está donde estaba yo

Si llevas dos años probando cosas y ninguna te cuadra del todo, no es que no aguantes bastante. Es que a lo mejor te falta la mitad de la explicación, y con media explicación es muy difícil acertar.

Y mientras tanto no estás en pausa. El tiempo corre igual.

Yo perdí dos años y cuatro mil euros averiguándolo.

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Pago contra reembolso - 90 días de garantía

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia de otras cremas?

Está formulado con cloruro de magnesio, extracto de Boswellia serrata y extracto de Arnica montana, para aplicarse directamente sobre la articulación dos veces al día de forma continuada. Tienes la lista completa de ingredientes más abajo.

¿Puedo usarlo si ya tomo medicación?

Es de uso externo y no sustituye ningún tratamiento que te haya indicado tu médico. Si tomas medicación de forma habitual, coméntalo con él o con tu farmacéutico antes de empezar.

¿Cómo se paga?

Contra reembolso. Pagas cuando el repartidor te lo entrega en casa.

¿Y si no me convence?

90 días de garantía de devolución.

¿En cuánto tiempo se nota algo?

Depende de cada persona, y desconfía del que te dé una fecha. Lo que más suele notarse primero es la rigidez al levantarse. Por eso hay 90 días: el tiempo de probarlo en serio y decidir tú.

Modo de empleo

Aplique una capa fina sobre la rodilla o la articulación afectada y masajee suavemente hasta su completa absorción. Utilice el producto dos veces al día, por la mañana y por la noche. Lávese las manos después de cada aplicación. Se recomienda un uso continuado y diario.

Composición

Ingredientes activos: cloruro de magnesio, extracto de Boswellia serrata, extracto de Arnica montana.

Contenido: 120gr

Aplica una cantidad de gel del tamaño de un guisante directamente sobre la rodilla, mañana y noche. Masajea con movimientos circulares durante 20-30 segundos, hasta que se absorba por completo. Se recomienda un uso continuado y diario. Lávate las manos después de cada aplicación.

Referencias

  1. Agencia Europea de Medicamentos (EMA), Comité de Medicamentos a Base de Plantas (HMPC). European Union herbal monograph on Arnica montana L., flos. EMA/HMPC/198793/2012, adoptada el 6 de mayo de 2014.
  2. Bannuru RR, et al. Efficacy of curcumin and Boswellia for knee osteoarthritis: systematic review and meta-analysis. Seminars in Arthritis and Rheumatism. 2018;48(3):416–429.
  3. Pérez-Piñero S, et al. Efficacy of Boswellia serrata extract and/or an omega-3-based product for improving pain and function in people older than 40 years with persistent knee pain: a randomized double-blind controlled clinical trial. Nutrients. 2023;15(17):3848.

Aviso de salud

Publicidad. La información contenida en esta página tiene carácter divulgativo y no sustituye el consejo, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario. Gel de Magnesio Frío es un producto cosmético de uso externo, no un medicamento, y no está destinado a diagnosticar, tratar, curar ni prevenir ninguna enfermedad.

Historia ilustrativa basada en testimonios de usuarios reales; nombres y detalles modificados por privacidad. Los resultados varían de una persona a otra.

No interrumpa ni modifique ningún tratamiento prescrito por su médico. Consulte a su médico o farmacéutico antes de utilizar el producto si está embarazada o en periodo de lactancia, si toma medicación, si tiene alguna patología diagnosticada, o si los síntomas persisten o empeoran.

Uso externo. No aplicar sobre piel lesionada ni sobre heridas abiertas. Evitar el contacto con los ojos y las mucosas. No utilizar en caso de alergia conocida a las plantas de la familia de las asteráceas (compuestas), a la que pertenece el árnica. Suspenda el uso si aparece cualquier reacción cutánea. Manténgase fuera del alcance de los niños.

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